Aprender a leer y escribir

01.12.2019

"Neurológicamente, un niño o una niña menor de cinco años no tiene por qué estar preparado ni preparada para leer." Muy probablemente esta sea una de las frases que mas repito a las familias con las que trabajo.

La mayoría de los niños y niñas a las que acompaño cada día son alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, y si ya es complicado el ritmo de la escuela tradicional para la infancia en general, en estos casos se hace imposible.

Desde el sistema educativo se está ejerciendo una gran presión sobre los niños y niñas en cuanto al proceso lectoescritor.

Os cuento lo que llevo observando en mis años de experiencia trabajando: En la mayoría de las aulas se utiliza el mismo método de lectoescritura para todos y todas sin tener en cuenta las necesidades individuales. Además, apenas se trabajan las habilidades prelectoescritoras, es decir, aquello que es necesario para que la lectura y la escritura puedan darse de la forma más óptima. Generalmente el niño o la niña utiliza una cartilla de lectoescritura que repite sin sentido una y otra vez hasta que se la aprende de memoria. ¡Súper divertido! ¿verdad?

Ni es divertido ni significativo ni despierta su curiosidad. Luego nos sorprendemos cuando encontramos con niñxs que odian los libros y con bloqueos al leer. A mi me parece bastante normal en estas circunstancias: se les están metiendo las letras a fuerza de malos ratos y frustración.

Bien es cierto que existe el caso de niños y niñas con grandes habilidades para la lectoescritura desde edades muy tempranas, pero esto no sucede así con todos y todas. Cada persona tiene sus ritmos, y pretender que todo el alumnado siga el ritmo de quienes van aventajados me parece horrible.

Uno de los problemas, como siempre, es la prisa. El ANSIA de que aprendan a leer cuanto antes convirtiendo a la educación infantil como una preparación de la educación primaria (en contra de lo que defienden los últimos avances de la neurociencia).

Pero claro, en un sistema educativo totalmente desfasado ¿qué esperamos encontrar? Pues lo que está sucediendo: obligar a los niños y niñas a hacer cosas para las que no están preparados/as. Y lo cierto es que este paradigma es violento y perjudicial para el aprendizaje de niñas y niños.

Las familias están muy frustradas y confundidas: por un lado entran en el bucle del sistema opresor y por otro parece que su sentido común les avisa de que tal vez tanta prisa y estrés no sean positivos... Ante tanta confusión aconsejo a las familias que intenten dejar a un lado todo el ruido externo y escuchen su intuición para así poder acompañar a sus criaturas de una forma más amable y respetuosa.

Aprender a leer y escribir puede ser un proceso precioso, de verdad.

Un abrazo,

Patricia.