Aceite esencial de lavanda

21.10.2020

La lavanda, como planta medicinal, ofrece una gran variedad de propiedades: antiséptica, calmante, regeneradora... Suele utilizarse en productos de bienestar, belleza y cuidado de la piel. Y puede ayudar como apoyo emocional en casos de estrés, nerviosismo y ansiedad.

El aceite esencial de lavanda es uno de los aceites esenciales más versátiles y conocidos.  Su aroma dulce y floral, calma, relaja y ayuda al equilibrio físico y mental. 

Rituales de autocuidado con lavanda...

  • Prepara el baño: Enciende unas velas naturales y/o difunde en el aire con ayuda de tu difusor aceite esencial de lavanda. Llena la bañera con agua caliente y añádele sal marina y unas gotitas del aceite esencial. Deja que el agua se temple un poco, métete dentro, sumerge tu cuerpo y disfruta del baño los minutos que te apetezca. 
  • Antes de dormir: añade dos gotas de aceite esencial sin diluir a la palma de tu mano y pásala suavemente por tu almohada para extender el aroma. Te ayudará a dormir en calma.
  • Mima tu pelo: Después de la ducha, con tu cabello húmedo y ya peinado. Pon sobre tu mano un poco de aceite vegetal de argán y añade unas gotitas de aceite esencial de lavanda. Frota un poco tus manos para que se mezcle y extiéndelo sobre las puntas de tu pelo. Disfruta de su suavidad y el aroma incluso cuando ya esté seco. 

Aceite esencial de lavanda en Terapia menstrual:

Los aceites esenciales tienen poderosos efectos sobre el ciclo menstrual ya que pueden contribuir al equilibrio hormonal. Además, gracias a sus propiedades podemos utilizarlos específicamente para beneficiarnos de sus efectos sobre determinados síntomas que pudieran presentarse a lo largo de las fases del ciclo. 

El aceite esencial de lavanda, con sus propiedades analgésicas o calmantes puede ayudarnos en la fase menstrual a calmar el dolor y/o el malestar posiblemente producido por la tensión, la congestión y la retención de líquidos; además de disminuir los niveles de estrés y ansiedad. 

Podemos utilizarlo en el difusor; o aplicarlo tópicamente diluido en algún aceite vegetal realizando un masajito en la zona del bajo vientre. De hecho, esta es una de mis formas favoritas de utilizarlo. A través de este masaje, con nuestras manos le estaremos proporcionando calor a nuestro útero y ayudando a que la sangre menstrual fluya mejor. Aprovecha estos momentos de automasaje para respirar de forma profunda y regalarte unos momentos de conexión contigo misma. 


Gracias por leerme,

Patricia.

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