Maternidad, cuidados y crianza consciente

Nuestras vidas suelen estar marcadas por horarios, trabajo y múltiples quehaceres que nos llevan a un ritmo frenético y desequilibrado que muchas veces imposible de sostener en el tiempo. 

La maternidad y el cuidado de otras personas puede llegar a sobrepasarnos debido a la multitud de tareas que pretendemos abarcar y toda la carga que acarreamos en nuestra espalda. Debido a los roles de género de nuestro sistema las mujeres llevamos siglos siendo las grandes cuidadoras de esta sociedad. 

Es urgente que las mujeres seamos capaces de mirar nuestra vida y sus etapas de una forma más respetuosa con nosotras mismas así como reencontrarnos con la mujer que somos al margen de nuestro papel como madres/cuidadoras. 

 Para ello es vital crear espacios y momentos de aprendizaje, autoescucha y reflexión para aprender a poner límites, cuidarnos y priorizar en nosotras mismas sin el peso de la culpa y las creencias que nos han inculcado desde pequeñas.


¿Te acompaño?

Las personas adultas que compartimos nuestra vida con la infancia tenemos la responsabilidad y la necesidad de conocer herramientas (tanto teóricas como prácticas) para acompañar a la infancia con respeto y sabiduría. A través de mi experiencia durante estos años trabajando en atención temprana infantil me he dado cuenta de que podemos vivir esta etapa de varias formas: una de ellas puede ser desde el conflicto constante y la desesperación... o bien, como un proceso de aprendizaje mutuo en el que se me ofrece la oportunidad de seguir desarrollándome como persona. De esta forma, acompañar a la infancia se puede convertir en un trampolín para el crecimiento y la expansión personal.  

Gran parte de mi trabajo consiste en ayudar a las personas adultas a comprender mejor a lxs niñxs ofreciendo información y recursos para poder tratarlos con paciencia y amor; y así transmitirles que aprender es un proceso agradable y divertido.

Si eres madre: uno de mis objetivos es que cuando tu hijo/a sea mayor y mires atrás lo hagas sin arrepentirte, sabiendo que te permitiste disfrutar de su infancia y adolescencia a través de una relación sana y respetuosa para lxs dos.  

Cualquier momento es bueno para empezar a formarte como madre, si has leído bien: formarte, porque lxs niñxs no vienen con un manual de instrucciones debajo del brazo ¿verdad? 

Muchas mujeres, en su primera cita conmigo me confiesan que les ha costado muchísimo dar el paso y pedir ayuda profesional... ¡son tan valientes! 

Pedir ayuda es un acto valiente y admirable. 

Cuidarte para poder cuidar y conectarte para conectar...

Mi propuesta es clara y concisa: Cuidarte para cuidar. Porque si no estamos para nosotras mismas será imposible estar para los demás.

Quizás te hayas creído que esto no es así y que debes poder con todo, pero a la larga te darás cuenta de que definitivamente no puedes con todo ni tienes por qué poder. Eres humana y si no priorizas en tí misma... tarde o temprano tu salud y tu bienestar se resentirán. Si lo piensas tiene bastante sentido ¿verdad?

Por otro lado, para mejorar la relación con tu hijo/a te propongo que conectes con él o ella... y para ello tendrás que conectar primero contigo misma. ¿Cómo pretendes ser paciente y amorosa con tu hijx si no tienes tiempo ni para ti? ¿De qué forma es posible saber lo que necesita tu peque si tienes la mente llena de ruido y preocupaciones que no te permiten escuchar? Cuando comiences a nutrirte a ti misma con dosis de amor propio y autocuidado se lo podrás proporcionar a lxs demás. 

Mi propósito es ayudar a que las personas adultas puedan mirar a la infancia de una forma más comprensible y amorosa y que nos relacionemos de una forma más consciente y feliz. 

Para ello te ofrezco mi mirada consciente hacia la maternidad, la crianza, la enseñanza y los cuidados, además de información, recursos y herramientas que pueden ser muy útiles para ti.

Te espero para iniciar este camino juntas.